¿Por qué es necesaria la Abogacía de la Infancia?

  • Porque  los niños y los jóvenes se encuentran con frecuencia en situaciones de vulnerabilidad sin poder gestionar por si mismos decisiones políticas que preserven sus derechos.
  • Porque no pueden defenderse por si mismos cuando sus derechos fundamentales son vulnerados en algún estamento social.
  • Porque aún existe una resistencia global, a veces soterrada, a reconocerles los derechos civiles que les corresponden como ciudadanos.
  • Porque aún se les niega el derecho a ser escuchados en aquellos asuntos que les conciernen directamente, y persisten las visiones anacrónicas que consideran de facto a los menores como propiedad de los padres.
  • Porque los menores y jóvenes tienen derecho a dar su opinión acerca de decisiones judiciales que les afectan directamente.
  • Porque algunas  circunstancias de ámbito social y comunitario son realmente complejas y requieren tener en cuenta el punto de vista de los menores afectados.

    La Abogacía de la infancia también permite a los menores y jóvenes denunciar el trato que reciben en escuelas, instituciones de tutela o protección, y en el seno de la familia.