Internacionalización de las políticas educativas

En las últimas décadas hemos podido observar un proceso de internacionalización de las políticas educativas, proceso que se manifiesta en varios niveles. En primer lugar, las organizaciones internacionales proporcionan ahora directrices en materia de políticas educativas nacionales, y cada vez más se añaden recomendaciones educativas a los acuerdos de cooperación bilateral o multilateral con los países del Sur. Numerosos informes y estudios comparativos internacionales pueden dar lugar a cambios en materia de políticas educativas; por ejemplo, cada vez participan más países en el informe PISA de la OCDE y todos intentan sacar las lecciones pertinentes de su clasificación relativa.

Aunque la profundidad de este proceso de internacionalización varía en función de los países y las regiones del mundo, en todas partes tiene consecuencias sobre las políticas educativas nacionales y la cohesión social. Aparecen nuevas formas de regulación de las políticas educativas. Así, se han podido constatar presiones crecientes en favor de la descentralización o la regionalización de la educación, o con el objetivo de aumentar la participación del sector privado. La reducción de la masa salarial en la enseñanza pública y la presión creciente sobre los docentes para que den cuenta de sus acciones pedagógicas son dos ejemplos concretos de las consecuencias de este proceso de internacionalización.