Sueño y Estrés

El equilibrio es el requisito fundamental para que la vida sea sostenible. Los organismos están expuestos a múltiples situaciones que amenazan, en mayor o menor grado, dicho equilibrio y por tanto la supervivencia. Dichas amenazas proceden fundamentalmente del entorno, pero, sobre todo en el caso de los seres humanos, el propio individuo puede contribuir a generar dichas situaciones. Dada la variedad y la complejidad de los desafíos, son necesarios mecanismos, a su vez complejos, que permitan el mantenimiento de un equilibrio dinámico que se conoce como homeostasis.

Las situaciones que implican una amenaza para la homeostasis se conocen genéricamente como estrés. Este término, que se introdujo en el ámbito de la ciencia por primera vez en la Física, ha sido utilizado sucesivamente en campos como la Fisiología, la Medicina y la Psicología. Los estados de estrés en el ser humano tienen dos dimensiones, subjetiva y objetiva, que hay que tener siempre presentes para entender cómo se viven por la persona los estímulos amenazadores y cómo estos afectan a la salud.

Un componente fundamental en el mantenimiento de la homeostasis es el sueño. El concepto que se tiene de éste ha evolucionado de ser considerado prácticamente como una ausencia de vigilia y, en último extremo, como una pérdida de tiempo, a considerarse como un estado en el que tienen lugar procesos que son fundamentales para el mantenimiento de la salud psicofísica. El sueño es parte de un ritmo circadiano, el ritmo sueño-vigilia, lo que añade una dimensión cronobiológica a la regulación del sueño, que se rige por principios homeostáticos.

En este Curso gratuito de IAEU en Abierto se revisan sucesivamente los conocimientos correspondientes al sueño, al estrés y al insomnio con el fin de entender la interacción entre el estrés y el sueño y su resultado patológico: el insomnio.