Psicopedagogía - Referencias principales

La Psicopedagogía es una práctica profesional interdisciplinar, especializada en formación y educación: enseñar y aprender.

La Psicopedagogía define y estudia cuáles son las condiciones óptimas de desarrollo de los procesos de enseñanza-aprendizaje en contextos formales (escuela, entorno laboral) y no formales (entorno socio-laboral y de ocio).

El psicopedagogo se hace cargo del diseño, implementación y evaluación de distintos programas formativos y curriculares.  

En su prática profesional, el Psicopedagogo aborda las dificultades que puedan surgir, dando apoyo específico a los equipos de maestros y educadores. También se especializa en atención a la diversidad y dificultades de aprendizaje, con el fin de proponer e introducir variaciones tanto en el diseño de las actividades, como en los materiales didácticos que se utilizan, la evaluación continuada y la evaluación final, manteniendo las expectativas de aprendizaje a corto, medio y largo plazo.

El Psicopedagogo realiza un diagnóstico preciso de las necesidades educativas y formativas en los distintos ámbitos de intervención con la finalidad de transformar la práctica educativa haciéndola  más innovadora y dinámica.

El objetivo fundamental de la intervención psicopedagógica es evitar formas de estandarización del aprendizaje y promover una visión creativa sostenible en el tiempo, tanto en su vertiente humana como institucional.

Tradicionalmente la intervención psicopedagógica se ha inspirado en la teoría constructivista de Piaget y la teoría socio-cultural de Vygotsky. Ambos autores subrayaron la importancia de la actividad y de la interacción como base del aprendizaje.

En el caso de Vygotsky, el lenguaje como modelador del pensamiento atraviesa toda propuesta de trabajo con niños. El desarrollo es una experiencia mediada por la cultura:

el concepto “crisis del desarrollo” se encuentra en el centro de su abordaje. No existe un desarrollo lineal: en función de los momentos, de la historia y del contexto simbólico-cultural en el que vive cada niño, se producen una especie de “impasses”, momentos en los que el niño o la niña parecen quedar estancados, sin ir hacia adelante o hacia atrás, con algunas adquisiciones nuevas y otras antiguas y ya superadas que vuelven a la superficie. La inteligencia está mediada por el lenguaje, permitiendo al niño organizar su mente a partir de las palabras interiorizadas. Así es como se forma el yo, por la incorporación consciente del lenguaje.


Para Piaget, en cambio, la actividad lúdica y experimental con el ambiente constituye el motor para aprender desde el intercambio constante con el medio. Desde Piaget y Vygotsky se desarrollarán las llamadas Pedagogías Activas, que determinarán el progreso educativo a partir de la década de los sesenta y setenta del siglo XX.

Además de estas dos aproximaciones teórico-evolutivas encontramos otras perspectivas sobre "qué es aprender" que incluyen, en cambio, la lógica del inconsciente del niño y definen los procesos de aprendizaje desde el síntoma como una modalidad de relación con el saber.

En Inglaterra,  la escuela de Anna Freud se centrará en los procesos yoicos y en la relación con la madre. En Francia, la escuela de Jacques Lacan, con autoras especialmente dedicadas al mundo educativo como Maud Mannoni y Françoise Dolto, propondrá introducir la función del "Nombre del Padre", la noción de "goce pulsional" en la experiencia de aprender y el deseo movilizador del saber escolar .

No hay que entender la Psicopedagogía únicamente como una determinación del ajuste entre una serie de objetivos de aprendizaje y un nivel o estadio psico-evolutivo concreto. Este supuesto ajuste perfecto entre objetivos y nivel madurativo es, según algunos autores como Leandro de Lajonquière *, una ilusión:

La pedagogía actual explica todo aquello que considera un fracaso educativo como el resultado de una falta de adecuación, o relación natural, entre la intervención del adulto y el estado psicomadurativo de los niños y los jóvenes. De este modo, se oscila entre afirmaciones del tipo “aún no está maduro para tal actividad” y “el método utilizado reveló ser poco eficaz” o bien se intenta encontrar la medida exacta de la mútua cooperación de ambos factores.”

*Leandro de Lajonquière, Infancia e ilusión (psico)pedagógica. Escritos de Psicoanálisis y educación, Buenos Aires, Nueva Visión, 1999, p.32

La crítica a la Psicopedagogía como ciencia de la adaptación del sujeto procede en su mayor parte del Psicoanálisis. Desde Freud, el saber es una experiencia de "investimento libidinal" que el inconsciente pone en juego (lo no sabido que tiene, sin embargo, efectos) en el aprendizaje de cada niño. La escuela orientada a resultados constituye un obstáculo al deseo de saber y de aprender que debe movilizarse en el aula a través de actividades en las que el alumno pueda experimentar, cooperar, interactuar, conversar.

Los retos actuales de la Intervención Psicopedagógica se agrupan en cuatro grandes ámbitos:

a) las dificultades de aprendizaje, la inclusión y atención a la diversidad;

b)  la innovación educativa, el trabajo por proyectos y el papel de las tecnologías;

c) la función de la cooperación, la mediación y la interacción en el trabajo escolar, tanto a nivel de alumnos como de maestros (co-docencia) así como el desarrollo reciente de los modelos de comunidades de aprendizaje;

d) el diseño, desarrollo y evaluación de programas educativos y de formación, tanto en el ámbito escolar como el socio-educativo y laboral.