Neurología Conductual

La American Academy of Neurology, en Behavioral Neurology Section, define la Neurología Conductual como especialidad que trata los aspectos clínicos y patológicos de los procesos neuronales asociados con la actividad mental, incluyendo funciones cognitivas, estados emocionales y conducta social.

Históricamente, la prioridad de la Neurología Conductual fue describir la fenomenología y fisiopatología de trastornos mentales relacionados con disfunción cerebral, diagnóstico clínico y tratamiento. Los ámbitos cognitivos característicos de su interés incluyen atención, memoria, lenguaje, procesamiento perceptivo de alto nivel, actividades de habilidad motora y funciones cognitivas “frontales” o “ejecutivas” (problemas de adaptación en resolución de problemas, conceptualización abstracta, insight, planificación y secuenciación entre otras). Gracias a las técnicas de neuroimagen, métodos electrofisiológicos y neuropsicología cognitivo-experimental, los avances en neurociencia cognitiva han contribuido a la actual evolución y crecimiento de la Neurología Conductual como subespecialidad neurológica.

Al aplicar los avances en investigación básica en neurociencia, la Neurología Conductual ha ampliado su comprensión de las bases neurobiológicas de la cognición, las emociones y la conducta social. Aunque la Neurología Conductual y la Neuropsiquiatría comparten algunas áreas comunes de interés, estos dos campos se distinguen por su finalidad y su enfoque básico, reflejo de las principales diferencias entre neurología y psiquiatría.

La Neurología conductual incluye tres grandes tipos de síndromes clínicos:

a) trastornos cerebrales difusos y multifocales que afectan a la cognición y la conducta (delirio y demencia);

b) síndromes neuroconductuales asociados con lesiones focales en el cerebro (afasia, amnesia, agnosia, apraxia);

c) manifestaciones neuropsiquiátricas de trastornos neurológicos (depresión, manía, psicosis, ansiedad, cambios de personalidad, trastornos obsesivo-compulsivos, que pueden acompañar enfermedades como la epilepsia, trastorno cerebro-vascular, daño cerebral traumático, o esclerosis múltiple)

Esta categorías de síndromes pueden dividirse etiológicamente en primarios (neurodegenerativas) y secundarios (trastornos cerebrales de sistema tóxico-metabólico) o, según el modo de ocurrencia (evolutivo, heredado o esporádico –adquirido).

La especialidad clínica Neurología Conductual supone una combinación única de conocimiento y habilidades más allá de la función de un neurólogo generalista, incluyendo la experiencia en:

1) neuroanatomía funcional conductual aplicada a hallazgos clínicos con marcadores estructurales y funcionales proporcionados por neuroimagen y métodos electrofisiológicos;

2) administración e interpretación de pruebas para determinar el estado mental, incluyendo tanto evaluaciones de tipo neuropsicológico como neuropsiquiátrico y

3) bases neuroquímicas y gestión farmacológica de trastornos cognitivos, emocionales y conductuales.

Como complemento a estas áreas clave de especialización en Neurología Conductual es necesario adquirir otros conocimientos en epidemiología, historia natural, contexto evolutivo (trastornos en la infancia y tercera edad), genética molecular, fisiopatología, gestión clínica integral y prospectiva relacionada con un amplio abanico de síndromes y trastornos neuroconductuales.

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