Qué es la Atención Neuropsicologia

Feggy Ostrosky Solís

Aunque intuitivamente todos comprendemos a qué nos referimos con el término “atención”, y entendemos el sentido de frases como “debes poner atención”, lograr una definición no ha sido una tarea sencilla. Sin embargo, en términos generales, las definiciones concuerdan en que tenemos limitaciones en la cantidad de información que podemos manejar en un momento dado y requerimos de un proceso selectivo al cual conocemos como atención. 

La importancia de este proceso selectivo en la vida diaria es notable. El proceso de atención facilita la ejecución cognoscitiva y conductual de diferentes maneras. La atención sirve para reducir la cantidad de información que será  procesada por el cerebro mientras que en otras ocasiones, la atención permite que cierta  información reciba un procesamiento adicional. 

Los organismos estamos constantemente bombardeados por un número infinito de señales externas e internas. La atención ajusta esta entrada de información con respecto a la capacidad disponible del individuo, facilitando la selección de la información relevante y la asignación del procesamiento cognoscitivo apropiado para esa información. Por lo tanto, la atención actúa como una compuerta para el flujo de información que llega al cerebro. Dado que la atención nos permite seleccionar en un ambiente complejo y cambiante los estímulos relevantes para una tarea, es un prerrequisito para el adecuado funcionamiento de procesos tales como el aprendizaje y la memoria

Sabemos además, que el avance en la comprensión del proceso de la atención ha abarcado el área biológica y nos ha permitido entender la forma en la que el cerebro funciona como un sistema con relaciones entre estructura y función. 

Revisaremos  algunas de las áreas cerebrales relacionadas con el funcionamiento del proceso de atención y algunas teorías que han integrado el funcionamiento de estas áreas en modelos de redes neuronales.

Entre los principales desórdenes atencionales se encuentran los Estados Confusionales, los Síndromes Atencionales parciales, el Síndrome de Heminegligencia, el Síndrome de Balint, la Asimultagnosia, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y el Mutismo a Acinético.  

Para evaluar en forma exhaustiva la función atencional, se deberá contar con un conjunto de pruebas que abarque los diversos aspectos atencionales. Es importante que las pruebas neuropsicológicas sean sensibles para detectar alteraciones de la atención y que cuenten con datos normativos de acuerdo a la edad y escolaridad. Se presentan pruebas específicas y se sugieren referencias integrativas para la rehabilitación. 

Feggy Ostrosky Solís, Directora del Laboratorio de Neuropsicología y Psicofiosiología, Facultad de Psicología, Universidad Nacional Autónoma de México. Profesora del Máster Internacional en Neuropsicología Clinica del IAEU Universidad Europea Miguel de Cervantes