Viva China. La Cina è vicina - Erik Porge

Sinopsis

“Si no existiera Polonia, no habría polacos”, concluía el Padre Ubu en Ubu Rey. “Viva Polonia, puesto que si no existiera Polonia no habría polacos”, repetía Jacques Lacan. Así, a nuestra vez decimos: “Viva China, puesto que si no existiera China, no habría chinos.”

“Chinos” no es idéntico a “chinos”, del mismo modo que ningún significante es idéntico a sí mismo. Si hubiera identidad, ésta señalaría lo real de un corte significante (que crea la superficie del sujeto) al recortarse. El espacio que inscribe el significante, aquí denominado China, no es un espacio geográfico sino topológico. No por causalidad Alfred Jarry, en su “Discurso pronunciado en ocasión de la primera representación de Ubu Rey” dice: “Respecto de la acción que va a empezar, sucede en Polonia, es decir, en ninguna parte.” Victor Segalen, gran escritor enamorado de China, ¿no dice lo mismo en René Leys con el Palacio como alegoría del reino ausente de ser?

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